¿Qué hace que el oxígeno in situ sea la opción más inteligente?
Producir su propio oxígeno in situ le pone a cargo de su cadena de suministro, lo que le aporta flexibilidad, ahorro y tranquilidad. Las ventajas para usted:
- Menores costes operativos: diga adiós a los costes recurrentes por botellas, transporte y administración.
- Pureza personalizada: ajuste la concentración de oxígeno para adaptarla a las necesidades específicas de su proceso.
- Disponibilidad fiable: genere oxígeno exactamente cuando y donde lo necesite, a cualquier hora.
- Seguridad y huella mejoradas: despeje el espacio retirando las botellas almacenadas y reduzca los riesgos de manipulación.
- Enfoque más ecológico: reduzca los residuos y su impacto en el medio ambiente.
Para muchas empresas, la generación de oxígeno in situ se convierte en una solución rentable en un tiempo sorprendentemente corto. Los gastos corrientes vinculados al suministro externo, como los contratos de alquiler, las entregas y el almacenamiento, pueden sumarse rápidamente. Al generar oxígeno internamente, las empresas reducen estos gastos generales y evitan retrasos en la producción causados por interrupciones en las entregas. Los beneficios no se detienen en el ahorro, sino que también hay el valor añadido de un suministro constante, un mejor control y una eficiencia a largo plazo. Al final, no se trata solo de una decisión financiera, sino de un paso hacia una mayor resiliencia y libertad operativa.